¿Será momento de despedirnos del efectivo? Esto es lo que tienes que saber sobre la nueva Ley de Economía Digital.
Una cosa es que casi no cargues con efectivo y otra es no poder comprar nada con tus billetes. Pues aunque suene rarísimo, en varios países pagar prácticamente todo con tarjeta o celular ya es parte de la vida diaria. Y parece que México quiere ir por ese camino. Si también te sacó de onda escuchar que el gobierno busca impulsar una nueva Ley de Economía Digital, te explicamos qué implica antes de que entres en pánico.
¿Qué es la nueva Ley de Economía Digital?
Resulta ser que el gobierno busca impulsar una Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos. ¿La idea? Que cada vez usemos menos efectivo y más tarjetas, transferencias y pagos desde el celular. El punto de todo es facilitar el acceso a servicios financieros, mejorar la seguridad de las transacciones y combatir el lavado de dinero. Pero ojo, eso no significa que mañana tengas que despedirte de tus billetes. Todavía hay reglas y detalles que deben definirse.
¿Entonces ya no podremos pagar en efectivo?
No exactamente. Lo que se plantea es que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) pueda determinar ciertos sectores en los que los pagos electrónicos sean obligatorios. Oséase que algunos servicios o compras podrían tener que pagarse exclusivamente de manera digital.
La cosa es que todavía no está claro cuáles serían esos sectores, cómo se elegirían ni cuándo entrarían en vigor las nuevas reglas. Así que, por ahora, nada de entrar en pánico ni correr a gastar tus billetes el ajolote.
¿Y esto cómo te afecta?
Por un lado, algunos negocios podrían tener que invertir en terminales, sistemas de cobro y tecnología para recibir pagos digitales. Y del otro estás tú, que podrías encontrarte con lugares donde ya no puedas sacar un billete de la cartera para pagar.
En esos casos necesitarías una tarjeta, una transferencia o alguna opción de pago desde tu celular, como Apple Pay o Google Pay. ¿El problema? Que no todo el mundo tiene una cuenta bancaria, internet o un celular compatible. Y ahí es donde empiezan las preguntas.
¿Qué es lo que preocupa?
A ver, pagar con tarjeta puede ser comodísimo. No tienes que cargar efectivo, puedes revisar tus gastos y hasta organizar mejor tus finanzas. Peeero, también hay temas que no podemos ignorar. El primero es la exclusión financiera. ¿Qué pasa con quienes no tienen cuenta bancaria o acceso a tecnología? ¿Cómo van a pagar si ciertos servicios dejan de aceptar efectivo?
El segundo es la privacidad de nuestros datos. Si cada vez hacemos más pagos digitales, también dejamos más información sobre nuestras compras y movimientos. Por eso importa saber quién tendrá acceso a esos datos y cómo se protegerán. Y el tercero es el costo para los pequeños negocios. Porque una cosa es que una empresa enorme adapte sus sistemas y otra muy distinta es pedirle lo mismo a un negocio familiar.
¿Qué propone el gobierno?
La propuesta tome en cuenta algunas medidas para que la transición no sea taaan complicada:
- Identidad digital: utilizar herramientas como la CURP Digital y el Expediente Digital Ciudadano para facilitar el acceso a servicios financieros.
- Opciones en caso de fallas: contemplar el uso temporal de efectivo o cheques cuando existan problemas técnicos, según las reglas que se establezcan.
- Más infraestructura: impulsar sistemas de pago compatibles y seguros para que más personas y negocios puedan utilizarlos.
- Acceso a crédito: facilitar que los movimientos digitales ayuden a construir un historial financiero.
Además, hay que recordar que México ya tiene restricciones para pagar ciertas operaciones grandes en efectivo, establecidas en la Ley Antilavado. Es decir, la idea de limitar el efectivo en determinadas transacciones no es completamente nueva.
¿Por qué quieren hacer este cambio?
Según el gobierno, el objetivo es tener operaciones más seguras, impulsar la formalidad y dificultar el uso de efectivo en actividades ilícitas. Pero tampoco hay que pensar que por dejar de usar billetes automáticamente desaparece el lavado de dinero. Los pagos digitales también requieren controles y vigilancia.
Y aunque todavía faltan respuestas sobre cómo funcionaría esta iniciativa, hay algo que sí puedes hacer desde hoy: poner en orden tus finanzas. Aprende a utilizar tus tarjetas, revisa tus estados de cuenta, conoce las opciones de pago digital y, si todavía no tienes una cuenta bancaria, investiga cuál te conviene y qué comisiones cobra.
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DIARIO DE ACAYUCAN La Voz de la Gente