La presidenta criticó que no se avisara al canciller Roberto Velasco sobre la academia internacional de policía. La SRE tuvo que confirmar que sí sabía sobre la visita del diplomático, pero el oficio no detallaba el propósito de las actividades.

El encuentro del viernes pasado, en el que participaron el gobernador de Querétaro, Mauricio Kuri, y el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, ha levantado una polvareda en Palacio Nacional. El evento, en el que colocaron la primera piedra de una academia internacional de capacitación policial en dicha entidad, no ha sentado del todo bien a Claudia Sheinbaum, presidenta de México, quien hizo un llamado a ambas autoridades por no contar con la autorización ni la presencia de la Secretaría Nacional de la Defensa, del Gabinete de Seguridad o la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) para dicha actividad oficial. Sin embargo, desde la entidad aseguran que se tuvo al tanto a las autoridades federales e incluso miembros de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), Guardia Nacional y de la Fiscalía General de la República (FGR) de ese Estado estuvieron presentes.
Fue la misma SRE, a través de un comunicado, tras varias horas de silencio, que salió a confirmar este lunes por la noche que recibió un oficio del Ejecutivo de Querétaro que informaba sobre la visita del diplomático, aunque este, según explican, no especificaba a detalle el propósito de las actividades que se realizarían.
“Llama la atención y tiene que dar explicaciones el gobernador, porque no puede poner una academia internacional sin el permiso del Gobierno […] No creo que incurra en un delito como tal, pero sí es muy importante exhibirlo y decirlo, porque si no, se hace ‘algo normal’, y no es normal”, ha incidido este lunes la mandataria durante su conferencia matutina.
La reaparición del expresidente Andrés Manuel López Obrador, antecesor de Sheinbaum, para presentar su nuevo libro Pueblo —el pasado 30 de septiembre—, en una transmisión en la que señaló a Johnson como “un excitado y entrometido policía” y criticó la intervención de la embajada, dio lugar a que la presidenta ponga el tema sobre la mesa de debate. Fue así que pidió a la Cancillería que llame a Kuri y se comunique con Johnson para abordar el asunto. La mandataria ha hecho hincapié en que “hay buena relación” con Johnson y que sabe que este tipo de encuentros deben gestionarse a través de la SRE. “También el gobernador tiene buena relación con el Gabinete de Seguridad. […] ¿Cómo es que hay una primera piedra con un embajador de Estados Unidos y un gobernador mexicano, y no con el Gabinete de Seguridad Federal?”, ha afirmado con tono de molestia.
Desde el Partido Acción Nacional (PAN), sigla política que respalda a Kuri, comenzaron a salir las voces defensoras contra los señalamientos de la presidenta. El primero en intervenir fue Jorge Romero Herrera, presidente de ese partido opositor, quien manifestó que el gobernador de Querétaro “EVIDENTEMENTE cumplió con todas las invitaciones y requisitos para la inauguración de su Academia de Policía. Triste darnos cuenta como a alguien na más no le informan [sic]”, escribió en la red social X.
Horas más tarde, casi al finalizar la jornada de este lunes, comenzó a circular una carta con fecha del 23 de septiembre pasado, dirigida al titular de la SRE, Roberto Velasco. El oficio, firmado y enviado desde el escritorio de Kuri, anuncia la llegada de Johnson a Querétaro el pasado viernes 2 de octubre. En esta le informan que durante su visita “se abordarán diversos temas de interés común”. Fuentes gubernamentales conocedoras del caso le confirmaron a EL PAÍS la veracidad del escrito.
Finalmente, alrededor de las 21.00 de este lunes, la SRE salió a confirmar, a través de un comunicado en la red social X, la recepción del oficio. “Es importante señalar que la intervención de los servidores públicos locales y el agente diplomático en el marco de dicha visita tendrá efectos protocolarios y no implica de ninguna forma el establecimiento de mecanismos directos de cooperación internacional en materia de seguridad o procuración de justicia, ni la participación o intervención de agentes o gobiernos extranjeros en actividades de investigación, persecución de delitos o funciones reservadas al Estado mexicano o que corresponden a las autoridades mexicanas”, señala un fragmento de la carta.
La SRE explica en su comunicado que, conforme a la Ley de Seguridad Nacional, para cualquier capacitación o proyecto de cooperación en materia de seguridad con un gobierno extranjero, debe solicitarse el visto bueno previo del Grupo de Alto Nivel de Seguridad, órgano auxiliar del Consejo de Seguridad Nacional. “La Cancillería acompaña a los gobiernos estatales y municipales en estas gestiones”, detalla el escrito.
“Está confirmado que, efectivamente, el gobernador mandó un oficio al Secretario de Relaciones Exteriores seis días antes del evento, informándole de la [colocación] de la primera piedra de esta academia con la asistencia del embajador de Estados Unidos”, afirmó la senadora por Querétaro del PAN, Guadalupe Murguía. Sin embargo, la misiva enviada a la SRE avisa de una “visita protocolaria”, pero no hace mención a la academia de policías ni tampoco extiende una invitación a Velasco.
En entrevista con Reforma, la parlamentaria queretana también aseguró que el secretario de Seguridad estatal, Iován Pérez, había mandado “la misma comunicación, cuatro días antes a Omar García Harfuch [secretario de Seguridad], y a los miembros del Ejército y de la Guardia Nacional, en Querétaro, que de hecho asistieron al evento”. Imágenes del acto oficial difundidas por diversos medios, que tuvieron lugar en el denominado Rhino (por su forma de rinoceronte del edificio), el moderno complejo de seguridad de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) y la policía estatal de esa entidad, donde pretenden construir la Academia Internacional de Capacitación Policial, muestran la presencia del comandante interino de la XVII Zona Militar, Aldo Raúl Gómez Quintero —en representación de la Sedena—; del delegado de la Fiscalía General de la República en Querétaro, Javier Rodríguez Uribe, y del capitán primero David Valadez Arenas, en representación del general brigadier Ricardo Melendrez, de la Guardia Nacional.
La presidenta insistió y resaltó la mañana de este lunes que la relación con Johnson hasta ahora ha sido buena, porque les ha permitido resolver “temas diversos” con el Gobierno de EE UU, pero sí hay situaciones, incidió Sheinbaum, en las que desde su Ejecutivo se preguntan: “¿Por qué no es a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores? Como debe ser, como está la ley planteada”. “Son ejemplos en donde creo que se llega al límite de lo que debe ser y lo que no debe ser”, incidió.
DIARIO DE ACAYUCAN La Voz de la Gente