Maricela Bautista, indígena Tzotzil, originaria de San Cristobal, fue acusada, en primera instancia, por el homicidio de su marido, quien trató de asesinarla junto con sus dos hijos y por el cual recibió una condena de 25 años de prisión. Pasó 3 años en la cárcel, su delito defender a sus hijos, en una comunidad donde se sabe que la mujer no tiene voz ni voto.
HOY DESPUÉS DE 3 AÑOS MARICELA POR FIN ES LIBRE.
DIARIO DE ACAYUCAN La Voz de la Gente