Raymundo escondió con amabilidad su verdadera personalidad, la de un hombre violento y capaz de cometer uno de los feminicidios más crueles que se han registrado en Saltillo, el de su propia pareja, Erika del Rosario.
La mañana de este miércoles, la víctima fue encontrada sin vida y maniatada en una habitación en llamas. El hallazgo lo hizo su propia familia, quienes no podían creer que Ray, como ellos le decían, fuera capaz de tal brutalidad.
Los hechos ocurrieron en una casa de la colonia Bellavista, en la calle Miguel Cárdenas 141. Érika y Ray vivían con la mamá de ella, quien dormía en una habitación contigua a donde la mujer fue ultimada. Las autoridades no han determinado si la causa fueron los golpes o la intoxicación por el humo.
“Raymundo la mató en el transcurso de la noche y en la mañana le prendió fuego, pienso yo, para borrar cualquier evidencia, porque mi hermano, cuando vio que se estaba quemando el cuarto, vino, está cerquita; llegó, sacó a mi hermana, pero ya estaba rígida, porque la amarró, le amordazó”, contó uno de los hermanos de Érika.
La familia no tenía sospechas de la violencia que sufría Érika. Los hermanos de la víctima veían bien a Ray. “Mamá no sabía nada (de la violencia), si necesitaba algo él se acomedía”, comentó el hermano de la víctima.
Entre los indicios que apuntan a la culpabilidad de Raymundo está el que se dio a la fuga. Intentó esconderse en Monterrey con un familiar, pero la Fuerza Civil lo detuvo y lo entregó a las autoridades de Coahuila.
Según los primeros testimonios de la familia, Érika no les contó lo que sufría con su pareja, a la que conocía hace apenas ocho meses en el trabajo. Entre las víctimas indirectas de este feminicidio están dos jóvenes de 20 y 22 años, hijos de Érika, quien apenas tenía 35.
Se conocieron en la fábrica hace ocho meses, y se enamoraron
Ella, una mujer joven de 35 años, con dos hijos, de 20 y 22 años, quien ya está casado, decidió darse otra oportunidad, confiar en su pareja, creer en el amor, y empezaron a vivir juntos.
Érika le abrió las puertas de su hogar, ahí donde también vive su mamá, una señora mayor que padece diabetes, y acondicionaron un pequeño cuarto de atrás, independiente, ubicado en la esquina de la calle Libertad de la colonia Bellavista, para hacer su vida juntos.
Érika era la única mujer de seis hermanos.
“Si hubiéramos visto que la golpeaba o algo, nosotros somos puros hombres, al momento la hubiéramos defendido; si ya no la defiende uno la defiende otro, o los sobrinos, somos muchos”, dice su hermano mayor, consternado, enojado.
Contrario a lo que manifiestan los vecinos de Érika, sus familiares no tenían conocimiento de que sufriera violencia, de hecho, dicen que Raymundo era reservado y que casi no convivía con ellos.

Y es que, muchas veces, la peor de las violencias es silenciosa y actúa desde la cobardía.
Hoy, la casa familiar está llena, pero a diferencia de otras veces, todos lucen tristes, incrédulos de la tragedia que los envuelve.
“Mamá no sabía nada, si necesitaba algo él se acomedía”, narra el hermano de Érika, “esta persona la mató en el transcurso de la noche y en la mañana le prendió fuego, pienso yo, para borrar cualquier evidencia, porque mi hermano cuando vio que se estaba quemando el cuarto vino, está cerquita, llegó, sacó a mi hermana pero ya estaba mi hermana dura, ya estaba rígida, porque la amarró, le amordazó toda la cabeza. Cuando llegué yo, a las 7:30 o 7:40, la destapé, mi hermana estaba muy hinchada, entonces yo pienso que le pegó con un tanque de gas que está ahí, y para borrar alguna evidencia o algo le prendió fuego”.
La mamá de Érika no escuchó nada, la tía que vive al lado tampoco, los vecinos de esas casas tan juntas, tampoco; todos fueron alertados por el humo que salía de la vivienda y que se pudo controlar antes de que la tragedia fuera aún mayor.
A Érika la mataron en su casa, a escasos metros de su madre, un hombre que abusó de su confianza y de su amor.
Rápida detención
Elementos de la Fiscalía General del Estado de Nuevo León efectuaron la detención de Raymundo “N”, presunto feminicida de la colonia Bellavista.
De acuerdo con la información la detención se habría llevado a cabo al mediodía en la ciudad de Monterrey.
Lo anterior a través de unentre fuerzas de seguridad del estado de Coahuila, Nuevo León y el municipio de Saltillo.
El hombre fue localizado en el domicilio de uno de sus familiares, ubicado en la calle Batalla de León en la colonia Álvaro Obregón, donde se ocultaba después de haber ultimado a Érika.
“La sección de inteligencia de Fuerza Civil de Nuevo León a Raymundo Antonio ‘N’, quien diera muerte a su pareja sentimental en la colonia Bellavista de Saltillo. En coordinación con el grupo ARES Metropolitano a las 13:32 horas del miércoles, se logró la captura del presunto feminicida, cuando este bajaba de un auto tipo Tsuru guindo con la placas de circulación FNT-74-65 del estado de Coahuila”, se lee en el parte policial.
Fue pasadas las 14:00 horas cuando elementos de la FGE de Coahuila se movilizaron al vecino estado neoleonés con la finalidad de trasladar al probable feminicida donde enfrentará a la justicia.
Brutalidad contra ellas
El 2022 fue considerado un año feminicida en Coahuila; en ese año se registraron 24 asesinatos de mujeres, dos más que los registrados durante 2021, destacando los casos en los que la brutalidad con que se cometieron consternó a la sociedad.
El 2022 es también de los años con más feminicidios ocurridos en Coahuila, de acuerdo con los registros de la Fiscalía General del Estado, junto con 2019 y 2020, es uno de los años más violentos para las mujeres que en total se registraron.
En 2022 se contabilizaron 6 feminicidios en Torreón, 5 en Saltillo, 3 en Piedras Negras, 1 en Ocampo, 1 en Zaragoza, 1 en Viesca, 1 en San Pedro, 1 en Matamoros, 1 en Acuña, 1 en Múzquiz, 1 en Sabinas, 1 en Ramos Arizpe y otro más en Parras.
En estos sucesos, durante el año pasado se registró más de una víctima en al menos una de las indagatorias, es decir, que en al menos uno de los casos hubo un feminicidio doble.
En la Región Sureste, el último asesinato de una mujer fue reportado en Ramos Arizpe, donde el cuerpo de una pequeñita fue localizado sin vida en un terreno baldío.
Su padrastro fue detenido y se encuentra vinculado a proceso por ser el principal sospechoso de haber golpeado a la bebé de apenas 2 meses.
En Saltillo el caso más reciente de feminicidio fue de la joven Evelyn, de 16 años, cuyo cuerpo fue encontrado dentro de un tambo de ropa luego que su victimario la golpeara hasta quitarle la vida.
Otro caso más que fue clasificado para que la investigación sea dirigida por este delito se registró en la colonia María de León, contra una mujer embarazada que murió asfixiada luego que su casa fue incendiada mientras ella se encontraba al interior.
Uno de los casos más impactantes que se investiga como un posible feminicidio, fue el suicidio de una menor de 11 años, estudiante de la primaria Urbano Flores, según las investigaciones de la Fiscalía, la menor se suicidó luego de ser abusada sexualmente dentro del plantel escolar; por este caso se señala al subdirector.
En mayo de 2022 también en Saltillo, el cuerpo de Ana Iselda fue localizado dentro de su automóvil en una calle de la colonia Herradura; la mujer fue asesinada por un hombre al que le había prestado dinero.
Otro de los casos que han consternado a la sociedad saltillense, fue el feminicidio de la maestra Susana, quien fue atacada por su exesposo Hiram, el cual la apuñaló dentro de su domicilio; su victimario, posteriormente falleció a causa de una anemia internado en el centro penitenciario luego que fue condenado a 27 años de prisión.
Y una semana antes, una mujer de 59 años fue ultimada al interior de su domicilio; por el hecho se inició un proceso penal en contra de la expareja de la víctima, también por el delito de feminicidio.
El primer feminicidio ocurrido en Saltillo durante el 2021 fue el de María de los Ángeles “Angie”, quien fue asesinada en un motel, luego su victimario trasladó sus restos hasta un predio en el ejido Puebla, ubicado sobre la carretera Saltillo-Torreón, donde le prendió fuego.
El feminicidio ocurrido en Parras de la Fuente corresponde al caso de Rosalba “N”, esta mujer fue asesinada por su expareja, quien al momento en que la autoridad inició la indagatoria por el hallazgo del cuerpo en su patio, el hombre, Oscar “N”, manifestó que su perro había intentado comérsela.
Mientras que en 2022 cerró como uno de los años más violentos para las mujeres, a los ocho días de febrero del 2023 se registró en Saltillo el primer feminicidio que se comete en Coahuila en el año.
Se trata del asesinato de Erika Lucio, mujer de 35 años, quien fue atada a una silla y murió quemada luego que su pareja, Raymundo “N”, le prendiera fuego a su casa, ubicada en la colonia Bellavista.
DIARIO DE ACAYUCAN La Voz de la Gente