La activación física y el ejercicio también pueden ayudar a quienes tienen lesiones y hasta personas con algún grado de autismo y síndrome de down.
El instructor Manuel Ruiz indicó que existen algunas clases de activación física donde además de hacer ejercicio y ponerse en movimiento, quienes participan también se pueden divertir de manera sana y formal, ya que si se practica de manera estructurada se evita el riesgo de lesiones.
“Usamos todos esos recursos de diversión y nos divertimos, pero al mismo tiempo el instructor profesional se dedica a convertir ese espacio en ejercicio un ejercicio estructurado, ya que este tiene una forma de clase y un estiramiento, eso es importante saberlo”, explicó en entrevista.
Señaló que este tipo de activación física también ayuda a las personas que tienen algún tipo de lesión, o padecimiento en las articulación, así como a quienes llegan a tener otro tipo de padecimiento, como lo es el Síndrome de Down, Asperger y autismo, indicando que estas actividades no deben limitarse a personas que son consideradas comunes, pues a quienes tienen ese tipo de trastornos les ayuda a aprender cosas nuevas y socializar más, a sentirse incluidos.
Por otro lado, mencionó que es trabajo del instructor el modificar la clase para adaptarla a las necesidades de cada uno de los asistentes, con la finalidad de que cada uno aprenda de manera gradual y a su ritmo.
Comentó que en el caso de los niños con alteraciones físicas, psicológicas y sociales estas rutinas pueden cambiarles las perspectivas y ayudar a ver de manera diferente a la gente, a ser más empáticos y sociables, pues dijo ha tenido experiencias donde este tipo de casos han mejorado practicando alguna disciplina de baile o activación física.
Fátima Franco Álvarez/Acayucan, Ver.
DIARIO DE ACAYUCAN La Voz de la Gente