El Real Madrid encuentra la autoridad en su fútbol, impulsada por Karim Benzema, referente absoluto del juego ofensivo ante un Valencia inofensivo, respondiendo el equipo de Zinedine Zidane al triunfo del líder Atlético de Madrid con su tercera victoria consecutiva en una semana que asienta convicciones.
Tras la tempestad siempre llega la calma y el Real Madrid comienza a habituarse a partidos en los que ha rebajado el nivel de sufrimiento. Hasta disfruta por momentos. Al Valencia lo tenía sentenciado al descanso, con los mismos síntomas que hace cuatro días el Getafe. Rivales sin colmillo, como anestesiados. No es casual, algo de mérito tendrá el equipo de Zinedine Zidane, que enlaza una racha de triunfos sobreviviendo a una racha de lesiones sin fin.
No se cumplía el primer minuto del partido cuando se temió lo peor. Entre tanta mala noticia caía Benzema dentro del área rival por un pisotón involuntario de Thierry. Sin mirar, en su caída se llevó por delante el talón del delantero francés. El jugador del que depende el gol del Real Madrid. Una baja para la que no tendría soluciones a su altura. La cara de sufrimiento de Zidane ante la cojera, que duró minutos, hablaba por sí sola.
La efectividad que faltó buena parte de la temporada al Real Madrid, la que añora desde que Cristiano Ronaldo dejó huérfano de gol al equipo, se encarga de resucitarla Benzema. En estado de gracia. Instala la calma en un bloque que va recuperando autoestima a pesar del castigo continuo de las lesiones.
DIARIO DE ACAYUCAN La Voz de la Gente