En China, una tendencia reciente ha captado la atención de millones de usuarios en redes sociales: algunos automovilistas están convirtiendo los capós delanteros de sus autos en acuarios móviles.
Bajo una cubierta de plástico transparente, sellada con precisión, introducen agua y peces vivos, creando un espectáculo rodante que ha generado reacciones encontradas.
Los videos de estos vehículos personalizados (que parecen generados por inteligencia artificial) son reales.
Uno de los protagonistas de esta tendencia es el Sr. Liu, quien explicó al medio taiwanés United Daily cómo surgió la idea. Según relató, todo comenzó por accidente, tras un día de pesca.
“El día que fui a pescar, olvidé llevar un cubo. Así que vertí el agua y el pescado en el espacio bajo el capó del auto, fue una idea única”, dijo.
Liu ya había modificado su coche con una película que cambiaba de color, y aprovechó el espacio extra en la parte delantera para experimentar.
Luego de grabar un video corto con su invención, lo compartió en redes sociales.
Aclaró que “nunca condujo el auto con el pez dentro” y advirtió a otros que no imitaran la acción.
Sin embargo, sus declaraciones no fueron suficientes para calmar las críticas, ya que las frases “abuso animal” y “crueldad” se repitieron con frecuencia entre los comentarios.
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AGENCIAS
DIARIO DE ACAYUCAN La Voz de la Gente