Se trata de Miguel Domínguez, su hogar un anillo de concreto y su cobija es el cielo; vive de la caridad de la gente
Acayucan, Ver.-
Abandonado a su suerte, el no sabe de programas sociales, ignora si habrá elecciones o si un virus está matando a la gente, desde muy pequeño vivió solo en el monte muchos años en el basurero de la comunidad del Hato desde hace unos meses su hogar es un anillo de concreto, tiene su arroyo y su cobija es el cielo, dice llamarse Miguel Domínguez Rodríguez y sus conocidos le apodan el popular «corucho».
Recuerda que su niñez la paso en la comunidad de Esperanza Malota y que su mamá se llama Felipa Rodríguez Sánchez originaria de Dehesa y su papá se llama Emigdio Domínguez, el solo recuerda que cuando sus padres se separaron el buscó la manera de sobrevivir, «no sé si mis padres existen pero cuentan algunos amigos que estos tienen parcelas en el municipio de Acayucan», por el momento vive de la caridad de los vecinos que circulan del tramo de Loma de Vidrio a Esperanza Malota.
DIARIO DE ACAYUCAN La Voz de la Gente