Por ello, los maestros afectados alzan la voz para solicitarle a la secretaría de Educación en el estado que tome cartas en el asunto, ya que los niños no pueden continuar tomando clases en esas condiciones
Escuelas de las zonas rurales, en Acayucan, ya sufren las consecuencias de las constantes lluvias que se han presentado.
Maestros de la Primaria Nicolás Bravo, en la comunidad del Hato, ubicada en la zona rural, de Acayucan, indicaron que cada vez que llueve, los salones sufren filtraciones de agua, causado principalmente por la falta de mantenimiento a las instalaciones.
El maestro Hilario Santos Antonio, quien imparte clases a los alumnos de cuarto grado, dio a conocer que desde hace varios años, su salón de clases sufre afectaciones por las lluvias, ya que debido a la falta de capacidad para albergar alumnado, este fue ampliado y justo donde inicia la construcción que fue ampliada el agua comienza a filtrarse dejando las paredes húmedas y dificultando la impartición de clases para los 19 alumnos con los que cuenta actualmente.
“En la época en que lo hicieron estaba muy chico el salón, ya luego lo ampliaron, entonces el empate donde choca una losa con otra, todo ese empate se llueve y el piso tiene las marcas”, expresaron los docentes afectados.
Por su parte, la maestra María de Lourdes Hernández, dijo que en algunos otros salones, el agua entra debido a que las ventanas no cuentan con cristales, por lo que durante la temporada de lluvias, los cubren con algunas cortinas y cinta, a fin de que los niños no se mojen al tomar las clases, lo que ha ocasionado que estos presenten enfermedades respiratorias, a causa de la humedad que se filtra en varios de los salones de clases.
“Por las filtraciones algunos salones amanecen mojados, porque algunos no tienen cristales”, expresó otra de las afectadas, quien imparte las clases al cuarto grado.
Lourdes Hernández, recalcó que otra de las dificultades con las que se han encontrado es que por las inundaciones en las comunidades, los caminos son poco accesibles, haciendo que los maestros que habitan en las localidades y congregaciones cercanas lleguen tarde o no puedan asistir a la escuela durante días, lo que retrasa el aprendizaje de los menores.
Por ello, los maestros afectados alzan la voz para solicitarle a la secretaría de Educación en el estado que tome cartas en el asunto, ya que los niños no pueden continuar tomando clases en esas condiciones, pues con el reblandecimiento de la tierra y la falta de mantenimiento a la estructura pone a los alumnos en riesgo de un accidente, o en caso contrario a padecer infecciones en las vías respiratorias, causadas por el exceso de humedad las filtraciones de agua.
Fátima Franco Álvarez/Acayucan, Ver.
DIARIO DE ACAYUCAN La Voz de la Gente