Los sujetos fueron entregados a la policía, pero fueron arrebatados por pobladores enardecidos que se encargaron de lincharlos.
El menor había sido secuestrado hace unos días y los secuestradores ya habían enviado un mensaje a la familia pidiendo 150 mil quetzales (unos 390 mil pesos mexicanos) para su liberación, el mensaje de los secuestradores iba acompañado de una foto del pequeño y un hombre apuntándole con una escopeta.
Pese a que la familia de la víctima realizó el pago para que liberaran al menor, los captores no cumplieron con el acuerdo y asesinaron al niño, a quien después encontraron en una fosa clandestina con un impacto de bala en el cráneo.
DIARIO DE ACAYUCAN La Voz de la Gente