El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó de manera confidencial una directiva para que el Pentágono comience a emplear fuerza militar contra cárteles de la droga que su administración clasifica como organizaciones terroristas, informó The New York Times.
De acuerdo con el medio, esta medida representa el paso más drástico de su gobierno en la intensificación de su campaña contra los grupos del narcotráfico, reforzando su política de combate directo al crimen organizado transnacional.
La acción refleja la determinación de Trump de recurrir a las fuerzas armadas para abordar lo que tradicionalmente ha sido responsabilidad de agencias de seguridad, con el objetivo de frenar el tráfico de fentanilo y otras drogas ilegales.
Según el rotativo, la orden establece una base oficial para llevar a cabo operaciones militares en alta mar o en territorio extranjero contra los cárteles designados como objetivos prioritarios.
Fuentes militares estadounidenses, citadas por el diario bajo condición de anonimato, especificaron que ya se consideran posibles estrategias para localizar y atacar a estos grupos criminales.
No obstante, la iniciativa abre un debate legal sobre si las acciones militares sin aprobación del Congreso, que resulten en muertes de civiles o presuntos delincuentes no armados, podrían considerarse “asesinato”.
El periódico señaló que aún no se sabe si los asesores jurídicos de la Casa Blanca, el Pentágono o el Departamento de Estado han emitido opiniones sobre las implicaciones legales de esta directiva, ni si la Oficina de Asesoría Jurídica del Departamento de Justicia ha realizado una revisión formal.
Cuestionada sobre la autorización, la vocera presidencial Anna Kelly declaró: “la mayor prioridad del presidente Trump es proteger la patria, por lo que tomó la audaz decisión de designar a varios carteles y bandas extranjeras como organizaciones terroristas”.
El Departamento de Defensa se abstuvo de hacer comentarios
La revelación se produce un día después de que el gobierno de Trump duplicara de 25 a 50 millones de dólares la recompensa por “información que conduzca al arresto” del presidente venezolano Nicolás Maduro, acusado de mantener vínculos con el Tren de Aragua y el cártel de Sinaloa, ambos catalogados por Washington como “organizaciones terroristas”.
En respuesta, el gobierno de Venezuela calificó la medida como una “burda operación de propaganda” y aseguró que desde Estados Unidos se han planificado “tramas terroristas” contra el país sudamericano.
DIARIO DE ACAYUCAN La Voz de la Gente