En buen lío familiar y de herencia está metida doña Hilaria, pues al morir su esposo Apolinar, las hermanas de éste llegaron al domicilio donde vivía la pareja para decirle a la señora que le vaya buscando donde vivir porque ese terreno y la casita le corresponde a la familia.
Doña Hilaria y su marido Apolinar vivieron en el terreno de este último, pero al fallecer y no dejar papeles en regla, las hermanas del finado reclaman la propiedad como suyas.
Y para prueba es que llegaron al domicilio y comenzaron a cercar, a taparle el acceso y le dan un plazo para que se vaya del lugar, por lo que doña Hilaria pidió el apoyo del Ayuntamiento y evitar quedarse en la calle.
DIARIO DE ACAYUCAN La Voz de la Gente