Aunque ya no está internado, el jovencito Caleb, estudiante del CETIS 72 de este municipio, podría perder el ojo izquierdo, luego de que fuera agredido al interior del plantel por otros compañeros de salón y de escuela. El joven ha requerido de un costoso tratamiento que los padres de los agresores se han negado a apoyar y la escuela tampoco ha castigado a los abusivos muchachos, pese a que éstos aceptaron que “sí la regaron”.
“Echame paro wey, tu di wey, que yo quería salvar el jugo para dárselo a Toño, porque si no van a mandar a llamar a mi papá, y a mi me van a putear y me van a dar una mega putiza wey”, se escucha en un audio de whatsapp, que tiene en su poder la familia de Caleb.
Caleb, es alumno del CETIS número 72, plantel ubicado entre las colonias Díaz Ordaz y Azteca en este municipio, lugar donde éste fue agredido por sus compañeros de salón y de escuela, indicando el parte médico que podría perder la visibilidad de su ojo debido al fuerte golpe recibido con el jugo congelado que estaba en una bolsa.
Indicaron que ese día, Caleb estaba en el plantel cuando sus compañeros comenzaron a jugar arrojándose una bolsa de jugo congelado, con tan mala suerte que le pegó a Caleb en el rostro, justo en el ojo izquierdo.
El estudiante fue a parar al hospital, debido a que no paraba de sangrar, y desde entonces tiene dolores de cabeza y otros malestares, el médico dio conocer a la familia que Caleb sufrió fractura en la cara, ahora ocupa de tratamientos y medicamentos, relata Rosa Enríquez Hernández, familiar del afectado.
La familia ya denunció los hechos, porque los gastos médicos han sido bastante fuertes y los padres de los jóvenes agresores no se han pronunciado siquiera para una disculpa y mucho menos para aportar por todo lo que se ha gastado y lo que viene para la recuperación del muchacho que ya quiere volver a la escuela para no perder el semestre.
Por otro lado, se indicó que la dirección del plantel no ha emitido comunicado alguno y sólo se logró saber que los jóvenes agresores fueron suspendidos únicamente tres días, como castigo por haber violentado físicamente a su compañero.
La familia espera un castigo ejemplar, porque no es posible que este tipo de agresiones se sigan dando al interior de los planteles educativos; por ahora quieren que su Caleb pueda recuperar la visión al cien por ciento y volver a la escuela para proseguir sus estudios.
DIARIO DE ACAYUCAN La Voz de la Gente